Las empresas del exterior se “roban” con facilidad a los desarrolladores de sistemas argentinos porque les pagan parte de sus salarios a través de cuentas en el extranjero. Firmas locales hablan de competencia desleal
El auge del teletrabajo, el cepo cambiario y el muy buen capital humano argentino generaron un curioso fenómeno en el mundo del software: cada vez hay más demanda desde el exterior para contratar programadores argentinos, pero muchos de los dólares que cobran nunca llegan al país. Entre las empresas de desarrollo de sistemas informáticos y de la economía del conocimiento, donde conviven grandes nombres pero también muchas pyme, hablan de “competencia desleal” por parte de quienes se llevan los servicios de los profesionales desde el extranjero gracias a que no tienen que afrontar los elevados costos laborales que tiene una compañía en la Argentina.
¿Cómo es que se escapa el talento argentino y las divisas que genera? Muchas empresas del exterior, desde un banco de Wall Street hasta una startup, contactan desarrolladores empleados en empresas argentinas por las redes, en particular vía LinkedIn. Les ofrecen trabajar desde su casa, cambiar la relación de dependencia por la vida freelance y, por supuesto, dejar de cobrar en pesos. El pago puede hacerse en dólares, depositados en una cuenta bancaria en Estados Unidos o en Uruguay, o bien a través de Bitcoins. De esa forma, las divisas generadas por los profesionales argentinos nunca ingresan al país; si lo hiciesen, debieran ser convertidas a pesos al tipo de cambio oficial.

