Considerada como un paraíso fiscal, Gibraltar ha sabido posicionarse como un territorio favorable a las criptodivisas. Según el análisis realizado por un grupo de expertos del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, “a años luz de las restricciones de Estados Unidos, la Unión Europea e incluso China –a pesar de la exitosa prueba con el yuan digital en los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín–”, el Peñón comenzó a recorrer su camino en 2017 al introducir el primer marco regulatorio para la tecnología DLT (sobre la que se basa entre otras la cadena de bloques) a nivel mundial.
Consideran que es un hito que permitió a la colonia británica no sólo reivindicarse como pionera en la legislación de esta clase de activos, sino también en un destino solicitado para agentes de todos los sectores y empresas de todas las nacionalidades.
