El uso de la inteligencia artificial y el machine learning ayudan a mejorar la organización de la data y convertirla en un recurso efectivo para calificar los hábitos de consumo y de pago. Esto también apunta a incrementar la inclusión financiera.
Estos temas fueron abordados en profundidad durante el panel “Cómo los datos de fuentes no tradicionales transforman los servicios financieros”, en la última edición de Fintech Summit Latam.
El encuentro fue moderado por Natalia Bailey, gerente de Investigación de FinRegLab y se sumaron Alejandro Marroquín, Director de Tecnología y Datos de Broxel; Melissa Koide, CEO de FinRegLab y Carolina Moreno, Product Manager – DA Spanish Latam en Experian.
A propósito de la privacidad de los datos alternativos y los costos de adquirirlos, Carolina Moreno afirmó que ya que es mandatorio. «El primer reto es obtener el consentimiento, luego la la calidad de los datos y en tercer lugar la discriminación entre datos buenos y malos», sintetizó.
La data alternativa contribuye a mejorar los procesos de negocios en las instituciones financieras, ya que muchas veces los límites del Buró de Crédito evitan la agilidad de los procesos. En este sentido, la data y su obtención son la base de la pirámide para continuar un proceso financiero y sus beneficios de banco, neobanco y fintech. «El reto de evaluar el uso de esos datos está en acercar al cliente al uso de las mejores condiciones para su financiamiento», señaló la ejecutiva.
Marroquín comentó que en la Era Digital el uso de los datos ya no es la metáfora del funnel (o embudo de ventas) cuyo fin es la conversión. Hoy «el cliente está continuamente evaluando las ofertas hasta que de repente hace clic y compra».
