Luego de conocer el panorama de las fintech en diferentes latitudes de la región, vale destacar las reglas de juego en las que se desenvuelven. La asociada de la firma DLA Piper Martínez Beltrán en el área Bancario y Financiero, María Alejandra López, explicó que el marco regulatorio de las fintech en América Latina ha avanzado de forma significativa desde la pandemia y señala que la normatividad se ha enfocado en open finance (finanzas abiertas), sistemas de pago de bajo valor y compraventa de criptoactivos.
“Hemos observado que los legisladores de América Latina se encuentran interesados en regular adecuadamente los modelos fintech, que ante las altas tasas de informalidad son una herramienta fundamental para la inclusión financiera”, dijo López, quien cuenta con experiencia legal en mercado de capitales y fintech.
El estudio ‘Radar Fintech & Incumbentes’, realizado por Finnovista y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), rastreó el estado regulatorio de las fintech en los países de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú), y la percepción que estas tenían de la normatividad hasta 2021. Del total de las fintech encuestadas de la alianza, 42% coincidieron en que el entorno regulatorio aplicable era el adecuado.
También se le preguntó a las startups si consideran que los sandbox regulatorios y hubs de innovación son iniciativas relevantes para el desarrollo del sector, a lo que nueve de cada 10 consideraron que sí. A final de 2021, el Ministerio del Comercio reglamentó el sandbox de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), en el cual las fintech pueden probar sus productos y servicios.
De la misma forma, la Ley Fintech de México contempla esta figura, y en 2020 se llevó a cabo el primer Sandbox Challenge. “Los supervisores de Colombia, México y Perú han evidenciado, mediante estos espacios la importancia de que se cuente con entidades que trabajen con el sector privado para estudiar los riesgos y oportunidades de este mercado”, dijo López.
