1. El año 2022 en perspectiva
A lo largo de 2022 diversos factores impactaron negativamente sobre la marcha de la economía global. En primera instancia la dinámica económica siguió estando marcada por la pandemia de COVID-19. En particular se
destacaron las restricciones a la movilidad impulsadas por China bajo su política de COVID cero. Estas medidas
impactaron negativamente sobre la economía global a través del comercio internacional y las cadenas globales
de suministro.Por otro lado, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, iniciado en febrero, también tuvo importantes
repercusiones sobre los precios internacionales de las materias primas. Estos shocks incidieron al alza sobre la
inflación global. Para hacer frente a este escenario de creciente inflación, los bancos centrales de las principales
economías del mundo iniciaron un ciclo de suba en las tasas de interés de referencia, que se destacó por su
rapidez y simultaneidad entre las economías avanzadas. En particular se destacó el comportamiento de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), cuya política monetaria contractiva no sólo impactó domésticamente, sino también sobre las condiciones financieras globales.
La economía argentina no fue ajena a estos shocks externos, que se adicionaron a los factores propiamente
idiosincráticos. El PIB mantuvo una tendencia creciente a lo largo del año, ya sin efectos colaterales de la nueva
ola de COVID-19, gracias al avance del proceso de vacunación. Así, la economía habría finalizado el año con una
tasa de expansión superior al 5% promedio anual. El desempeño por sectores de actividad económica no fue
homogéneo. El sector primario se vio afectado por una sequía que impactó negativamente sobre la producción
de maíz y, hacia fines de año, sobre la de trigo. Este desempeño del sector agrícola fue más que compensado por
el resto de los sectores. Tal como se esperaba, aquellos rubros particularmente dinámicos en 2022 fueron los
que más habían retrocedido en la pandemia y los que, en conjunto, ya lograron recomponer sus niveles prepandemia. Al tiempo que la actividad económica recuperó los niveles máximos alcanzados en 2017, el empleo registrado alcanzó niveles récord.
