Introducción
Los criptoactivos pueden definirse como activos digitales privados que
dependen de la criptografía y de las tecnologías de registro distribuido (DLT,
por sus siglas en inglés) o similares (Financial Stability Board, 2022a). No obstante,
cabe destacar que bajo el término criptoactivo se engloban distintos tipos de
instrumentos, con características, usos y perfiles de riesgo diferenciados. A lo largo
de este artículo se hará referencia a esta cuestión, tomando como base las
referencias regulatorias o estándares internacionales existentes en el momento
actual, pese a que, a nivel internacional, no existe una taxonomía común que ayude
a la categorización homogénea de los criptoactivos.
El rápido crecimiento de estos activos en los últimos años, su potencial uso
como medio de cambio o de ahorro y sus posibles riesgos para la estabilidad
financiera como resultado de, entre otros motivos, sus interconexiones con el
sector bancario han exigido la atención de las autoridades públicas nacionales
e internacionales. En consecuencia, en los últimos años se ha observado una
intensa actividad regulatoria en este ámbito, a nivel tanto internacional como
europeo.
