FIX considera que existe un importante deterioro de los márgenes operativos, con una muy baja capacidad de pago y aumento del riesgo de refinanciación para el 2024. La Calificadora preveía que a mediano plazo los márgenes de las entidades convergerían a la media histórica, pero desde 2023 se aceleró el deterioro. Los gobiernos subsoberanos se enfrentan a importantes desafíos derivados de condiciones macroeconómicas adversas, la compleja relación entre Nación y provincias que presiona aún más las fuentes de ingresos y el alto riesgo de refinanciación derivado de la presión de los servicios de deuda con importantes pagos de amortizaciones en el 2024 sumado a un esperado deterioro de los flujos operativos.
La robusta liquidez obtenida en el período de postpandemia se erosionó en el último año y fuerza a las provincias a buscar fuentes de financiación alternativas o mecanismos de administración de pasivos para poder enfrentar sus compromisos de deuda. La Calificadora no descarta la posibilidad de que existan reestructuraciones coercitivas de deuda ante un escenario adverso; aunque se deberá evaluar cada caso en forma particular. Fuente: FIX SCR S.A.
Perspectiva del sector de finanzas públicas: Negativo FIX considera que en el 2024 la perspectiva del sector de subsoberanos en la Argentina es negativa. Ello se sustenta en el significativo deterioro de los márgenes operativos esperados, con una reducción de la liquidez y problemas en la capacidad de pago en muchas de las entidades calificadas por FIX, las cuales están forzadas a la búsqueda de diversos mecanismos de financiación difíciles de sostener en el mediano plazo. La Calificadora entiende que existe un problema de cobertura de servicios y riesgo de refinanciación importante en el corto plazo. Contemplando la amplia heterogeneidad entre los gobiernos subsoberanos, la sensibilidad de las calificaciones individuales dependerá de la flexibilidad financiera y el nivel de riesgo de refinanciación de cada jurisdicción en los próximos doce meses dentro de un escenario con grandes desafíos.
La Argentina se enfrenta a una difícil coyuntura macroeconómica con múltiples distorsiones. Los lineamientos del nuevo gobierno nacional se focalizan en una política de estado centrada en el equilibrio fiscal. Para ello es menester un relativo incremento de la presión impositiva -eventualmente transitorio- concatenado con una reducción real del gasto público. Esta meta ocasiona cierto conflicto de intereses entre el gobierno federal y los subsoberanos.
Ante una responsabilidad descentralizada de gastos, recayendo principalmente en los gobiernos locales (salud y educación) y recursos centralizados, en gran proporción, recaudados por Nación, las provincias presentan un mayor desafío para realizar ajustes cuya estructura de gastos, en su gran mayoría, se encuentra indexada a la prociclicidad inflacionaria.
