Las entidades más importantes del país trabajan contrarreloj para habilitar los nuevos medios sin contacto para la compra en comercios tras la cuarentena
La frase se ha repetido hasta al hartazgo: comenzó el principio del fin en lo que se refiere al uso de efectivo en las transacciones cotidianas.
Esto tiene su origen en la marcada evolución de los medios digitales de pago durante el último lustro, gracias a la masificación de la utilización de los smartphones, que han permitido desarrollar todo tipo de herramientas para efectuar transacciones de manera online y offline. Por ahora, es más un objetivo que una realidad, pero lo cierto es que hacia allí avanzan bancos y fintech.
Atado a esto, surgió el concepto de billetera virtual, que no hace más que emular a sus homónimas de bolsillo con capacidades expandidas: no solo permiten almacenar dinero, sino que, además, suman infinidad de servicios, como la posibilidad de invertir en fondos comunes, obtener préstamos, efectuar pagos digitales, etc.
Contactless, QR, CVUs para enviar dinero entre billeteras electrónicas. Algunas tecnologías soportadas por estos servicios ya están instaladas en el mercado y consolidaron su uso en 2019; otras, en cambio, prometen explotar en 2020 y, además de apurar la jubilación del “cash”, apuntan a dejar a las tarjetas de crédito físicas en el pasado. Y la cuarentena decretada a partir del coronavirus promete acelerar la adopción de estos medios de pago.
El primer paso en esa dirección ya lo dieron Galicia y Mastercard junto con el fabricante de relojes inteligentes Garmin, cuyos equipos se pueden apoyar directamente sobre un dispositivo para saldar una operación con sólo estirar el brazo, logrando que la experiencia sea casi sin fricción.
El secreto está en el uso de tecnología NFC (la misma que, por ejemplo, se usa en la app de SUBE para recargar la tarjeta), que permite realizar pagos sin necesidad de utilizar el plástico.
Asimismo, en marzo se sumó el BBVA, que lanzó en Argentina su servicio de pagos basado en esta tecnología. El flamante desarrollo está directamente incluido en su app “Go” y lo convirtió en el primer banco del país que permite a sus clientes de tarjetas de crédito Mastercard-BBVA pagar con su teléfono móvil.
Se trata, además, de una alternativa más que interesante al popular QR, ya que es más veloz en su procesamiento, si bien la tecnología de códigos impresos (QR) corre con la ventaja de tener una implementación más sencilla.
Respecto de las transacciones en efectivo, la diferencia es, lisa y llanamente, abismal: las operaciones vía NFC se procesan hasta 10 veces más rápido.
Así, la practicidad de los pagos sin contacto (contactless) impulsa fuertemente una tendencia que crece en todo el mundo: más de 1.000 millones de personas abonará con este método en 2020, según eMarketer, Es decir, una de cada siete.
